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NOTICIAS COLONIA
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Papa invita a Colonia a jóvenes no bautizados y no creyentes Entrevista al responsable de la sección de jóvenes del Pontificio Consejo para los Laicos ROMA, martes, 16 noviembre 2004 (ZENIT.org).- Los preparativos para la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), que tendrá lugar en Colonia, Alemania, del 16 al 21 de agosto, están en ebullición. Los objetivos son ambiciosos y las expectativas enormes, según explica en esta entrevista concedida a Zenit el padre Francis Kohn, responsable de la sección de jóvenes del Consejo Pontificio para los Laicos. «Se trata de un acontecimiento muy importante para la Iglesia pero también para el mundo --afirma el padre Kohn--. Sobre todo, para una Europa dominada por una cultura muy secularizada. Sabemos por experiencia los grandes beneficios que reciben no sólo las comunidades católicas sino todo el país, cuando es sede de una JMJ». --¿Cuál puede ser la aportación de los jóvenes a la Iglesia? --Kohn: Los jóvenes permiten redescubrir en la Iglesia un rostro siempre nuevo. Se trata de jóvenes con gran fe y fervor. La JMJ es un acontecimiento católico porque la invitación es del Papa, pero se da también una «inculturación», una influencia sobre la cultura local. Hemos podido constatar que la JMJ es una gran peregrinación en la fe, nuestra tarea es la de poner en contacto a los jóvenes con Cristo, favorecer un encuentro personal y proporcionar la ocasión para una conversión y el redescubrimiento de los sacramentos, en especial la Confesión y la Eucaristía. Hemos visto que es muy importante la catequesis. Los jóvenes de hoy tienen un gran deseo de profundizar en la fe y tienen sed de Absoluto, quieren conocer la Verdad. --¿Cómo se hace catequesis en la JMJ? --Kohn: Las catequesis son dadas por los obispos de diversas partes del mundo y son centrales en las Jornadas Mundiales de la Juventud. Las catequesis, las liturgias y los encuentros culturales de los jóvenes que provienen de todo el mundo, son una oportunidad única para profundizar en la fe a través de las diversas culturas. En la JMJ, los jóvenes descubren otros modos de vivir la fe y otros modos de experimentar la cultura cristiana. --¿Por qué ha sido elegida como sede la ciudad alemana de Colonia? --Kohn: La elección de Colonia es muy importante porque es la primera vez que se hace una Jornada Mundial de la Juventud en lengua alemana. Esto será determinante para un nuevo lanzamiento y una ayuda a la Iglesia local. De todos modos, es una gran oportunidad para que la Iglesia europea reencuentre un impulso y una esperanza. Además, se da la posibilidad de redescubrir, sin polémicas, las raíces cristianas de Europa. Los jóvenes quieren conocer su pasado. En este contexto, la JMJ puede ser una experiencia positiva y una manifestación en la que los jóvenes de hoy den su disponibilidad a trabajar por la reconciliación y la paz. Se puede decir que, cada Jornada Mundial de la Juventud, es como una parábola de reconciliación y de paz que supera todas las fronteras y las divisiones de cultura y lengua. Se trata de una experiencia verdadera y no teórica. --¿Cuál es el sentido del lema «Hemos venido a adorarlo»? --Kohn: Hay una continuidad en los temas elegidos. En la última JMJ, hemos reflexionado sobre el tema «Queremos ver a Jesús» y, ahora, partiendo de los Magos de Oriente, afrontamos el tema «Hemos venido a adorarlo». Hay que recordar que los Magos eran paganos y acudieron desde lejos para satisfacer la sed de Absoluto, para encontrar a Jesús. El tema fue elegido hace tres años, mucho antes de que el Santo Padre decidiese celebrar el Año de la Eucaristía y es, por tanto, una oportunidad para ayudar a los jóvenes a encontrarse personalmente con Jesús Niño, con el redescubrimiento de la Encarnación, con el misterio de la Eucaristía y de la adoración eucarística. La intención es la de mostrar cómo vivir en el mundo, ofreciendo la propia vida y actividades para la gloria de Dios y para el bien de los hombres. La imagen de los Magos, que llegan para adorar a Jesús es muy simbólica, porque eran paganos y buscaban la verdad sin prejuicios. Dejan su país sin pensar en seguridades. Inician un largo viaje siguiendo la estrella, es decir, con fe en la Providencia, y han visto a Jesús con sus ojos, en el establo de Belén, y se arrodillan. Esto es muy importante porque la JMJ está abierta a todos, no sólo a los católicos y a los cristianos sino también a los jóvenes que no tienen fe y que no están bautizados. Es la primera vez en veinte años que el Papa invita explícitamente a los jóvenes no bautizados, lejanos de la Iglesia, a venir a Colonia para la JMJ. |
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| Se buscan 20.000 voluntarios para la XX
Jornada Mundial de la Juventud (Colonia 2005)
COLONIA, miércoles, 9 junio 2004 (ZENIT.org).-
El Comité organizador de la XX Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) calcula
que harán falta más de 20.000 voluntarios para atender a los previsiblemente
800.000 jóvenes de todo el mundo que acudirán a Colonia en agosto de 2005 a
la cita con Juan Pablo II.
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El Parlamento alemán
acogerá la Cruz de la «Jornada Mundial de la Juventud» |
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| Comienza concurso mundial por himno oficial de la JMJ 2005 COLONIA, 31 Oct. 03 (ACI).-Está semana se han abierto las inscripciones para el concurso del Himno Oficial de la 20º Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) 2005, que será realizada en la ciudad de Colonia, Alemania. Los músicos y los compositores que participarán del concurso deberán presentar sus trabajos conforme a los siguientes requisitos: el texto de partitura debe relacionarse con el lema elegido para el encuentro Venimos para adorarte, el himno debe llevar el mensaje del encuentro; las melodías deben ser fáciles de recordar; la letra y la música deben respetar las marcas culturales del país anfitrión, así como de los dos grupos lingüísticos más numerosos; el canto debe ser posible de traducir en cinco idiomas (alemán, ingles, francés, español e italiano). La fecha límite para el envío de las propuestas al Comité de Colonia es hasta! el 29 de febrero de 2004 y el ganador recibirá un premio de cinco mil euros. |
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| El Papa recibe el logotipo de la próxima Jornada Mundial de la Juventud |
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| Asignados
los lugares de celebración de la JMJ de Colonia 2005 CIUDAD DEL VATICANO/COLONIA, 26 agosto 2003 (ZENIT.org).- El Consejo Pontificio para los Laicos ha elegido el emplazamiento de los principales eventos de la XX Jornada Mundial de la Juventud de Colonia en 2005: el Poller Rheinwiesen en Colonia y el aeropuerto de Hangelar de Sankt Agustin en Bonn. La decisión ha sido tomada tras la visita de monseñor Renato Boccardo --responsable vaticano para la preparación de los viajes apostólicos del Santo Padre del pasado mes de julio a Alemania, según informa el portal juvenil católico que sigue de cerca la preparación de la Jornada, http://www.korazym.org. La Santa Misa de apertura con el arzobispo de Colonia, cardenal Joachim Meisner, y la ceremonia de acogida del Papa tendrán lugar en el Poller Rheinwiesen prado a orillas del Rin en el barrio de Poll-- en Colonia. Los organizadores esperan en el Poller Rheinwiesen hasta 350.000 jóvenes el 16 y 18 de agosto del 2005. En el aeropuerto de Hangelar de Sankt Agustín, en Bonn, deberán tener sitio el 20 y 21 de agosto de ese año por lo menos 800.000 jóvenes para celebrar junto al Papa la Gran Vigilia y la Santa Misa de clausura. Hangelar es tan grande que permitirá a los jóvenes pasar la noche al aire libre allí mismo. Con la elección de los emplazamientos comienza ahora la siguiente fase de los preparativos. De hecho, la amplitud, la forma y la posición de estos lugares plantean distintas exigencias para la seguridad y la logística. |
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| LLa JMJ de
Colonia tendrá también una dimensión ecuménica Revela uno de sus organizadores, el padre Hennes ROMA, 21 agosto 2003 (ZENIT.org-Avvenire).- Cuando faltan exactamente dos años para las Jornadas Mundiales de la Juventud, la organización del acontecimiento se encuentra trabajando ya a pleno ritmo. El hecho de que Alemania sea el país de acogida le dará también un carácter ecuménico, revelan sus organizadores. «En estos momentos nuestro trabajo consiste sobre todo en la preparación espiritual», explica el padre Ulrich Hennes, responsable de la pastoral juvenil de la arquidiócesis de Colonia, y encargado de toda la dimensión espiritual de la JMJ 2005. «Un trabajo como el de la organización de la JMJ no puede tener lugar sin un gran compromiso educativo», aclara. «En un segundo momento --explica el sacerdote alemán--, los mismos jóvenes se encargarán de la información y de la sensibilización en las comunidades parroquiales sobre la hospitalidad que se ofrecerá a los jóvenes». La organización busca «ayudar a los jóvenes a traducir en la vida de todos los días los valores cristianos» y el entusiasmo que recibirán durante las Jornadas, que tendrán lugar del 16 al 21 de agosto de 2005. Estas JMJ tendrán también un carácter ecuménico, sigue explicando el padre Hennes. «La JMJ nace y es una cita para jóvenes católicos que se reúnan con el Santo Padre», aclara. «Pero el Memorándum del Consejo Pontificio para los Laicos explica que las Jornadas Mundiales de la Juventud son una invitación al diálogo entre los cristianos». «Creo que nuestra particular situación alemana nos invita a realizar momentos de oración ecuménica con los jóvenes de las demás confesiones cristianas», considera el organizador. «Muchos jóvenes protestantes, por ejemplo grupos de scouts y coros juveniles, se han mostrado disponibles a ayudar en la preparación de la acogida de los jóvenes. Sé que muchos jóvenes protestantes de Colonia han participado a las JMJ de París, Roma y Toronto». Más información en http://www.wyd2005.org. |
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| Página
oficial de las Jornadas Mundiales de la Juventud Colonia 2005 COLONIA, 7 julio 2003 (ZENIT.org).- Acaba de ponerse en línea la página web oficial de las Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) que se celebrarán en agosto de 2005 en Colonia (Alemania), http://www.wyd2005.org. La página que se publica en alemán, italiano, inglés, castellano y francés (las tres últimas lenguas están todavía en construcción) es el punto de referencia informativo oficial para las Jornadas y en estos momentos anuncia ya el primer calendario básico para las celebraciones. Del 11 al 15 de agosto de 2005 todas las diócesis de Alemania invitarán a los jóvenes que vendrán de los cinco continentes a participar en diferentes encuentros de oración y fiesta. La llegada oficial de los jóvenes a Colonia tendrá lugar el 15 de agosto. Al día siguiente por la tarde todos los jóvenes se reunirán por la primera vez en torno a una celebración eucarística, que será presidida por el arzobispo de la ciudad alemana, el cardenal Joachim Meisner. Los jóvenes deberían acoger a Juan Pablo II, que en varias ocasiones ha dicho que se prepara para estas Jornadas, el 17 de agosto con una gran fiesta. Del 17 al 19 de agosto tendrán lugar los tradicionales encuentros de jóvenes con obispos (catequesis) que culminan con la Eucaristía. En esos días se ofrecerá la posibilidad a los muchachos de acercarse a recibir el perdón de Dios en el sacramento de la Reconciliación y de rezar en las diferentes iglesias de la ciudad. Durante esos días tendrá lugar también el Festival de la Juventud, en un profundo clima de fiesta, en el que los jóvenes se expresarán a través de diferentes formas artísticas. El viernes, 19 de agosto, por la tarde tendrá lugar el espectacular Via Crucis. El encuentro con el Papa se celebrará en la vigilia del sábado, 20 de agosto por la tarde y noche. Después de una noche en la que habrán dormido muy poco, los jóvenes concluirán las Jornadas participando en la misa que será debería ser celebrada por Juan Pablo II el domingo del 21 de agosto. Los organizadores aclaran en la página que si bien las JMJ están organizadas para jóvenes cristianos pertenecientes a la Iglesia católica, acogen con gusto a los chicos y chicas que no son católicos y que quieren conocer la fe católica o participar en las actividades. |
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| Colonia
2005: La XX Jornada Mundial de la Juventud ya tiene logotipo CIUDAD DEL VATICANO, 16 junio 2003 (zenit).- Elementos claros y diseño dinámico en torno a Cristo: así ha concebido el joven diseñador alemán Jörg Zimmermann el logotipo elegido para Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) que reunirá en torno al Papa a cientos de miles de jóvenes en Colonia en agosto del 2005. Según la presentación del pasado jueves en la ciudad alemana, la imagen sitúa el encuentro con Jesucristo en el centro de la JMJ. Jesús está representado por la Cruz, que domina el logotipo. El color rojo significa el amor, la pasión y el sufrimiento. También recuerda el amor de Dios y la muerte de Jesús en la Cruz, así como diferentes formas de sufrimiento en la vida personal y en todo el mundo. La estrella expresa que Dios guía a los hombres. Es una señal de Dios que brilla sobre el lugar de nacimiento de Jesús. Según la tradición bíblica, la estrella guió a los Reyes Magos hacia el Señor tras una larga peregrinación. Transformados por el encuentro, regresaron a su hogar. La estrella también se presenta como guía de los jóvenes del mundo hacia la JMJ de Colonia. La estela marca el recorrido de la estrella. Viene de lo alto, de Dios, e irrumpe en el horizonte limitado de la existencia terrena. Su color oro refleja la luz de Dios que ilumina las tinieblas del mundo. Es un símbolo que en todo el mundo representa la Navidad y la Epifanía. El marco elegido para la celebración de la JMJ está indicado por la catedral de Colonia. Es ahí donde se veneran desde hace siglos las reliquias de los tres Reyes Magos. El color rojo de la catedral une a la Iglesia con la Cruz: la Iglesia y Cristo son inseparables. Por último, el arco elíptico contiene diferentes significados. Su estilizada forma de letra «C» está inspirada en «Cristo» y en la comunión universal de la Iglesia --«communio»--. Además, expresa el abrazo protector de Dios, desde cielo. Esta realidad se refleja igualmente en el color azul del arco, cuyo movimiento está orientado y se abre hacia la Cruz, que es de donde parte toda la dinámica de la imagen. Condensa así el mensaje de que todos los cristianos están llamados a dirigirse hacia la Cruz, a orientarse a Cristo y adorarle, crucificado y resucitado, como expresa el lema de la XX JMJ elegido por Juan Pablo II: «Hemos venido a adorarle» (Mt, 2, 2). La parte inferior recuerda una barca. La Iglesia en el signo de la barca recuerda el arca salvadora de Noé, y el color azul simboliza el agua y refleja el agua del bautismo.
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| Jóvenes canadienses
entregarán Cruz de la Juventud en ceremonia papal VATICANO, 08 Apr. 03 (ACI).- Como parte de la conclusión oficial de la Jornada Mundial de la Juventud Toronto 2002, una delegación canadiense entregará durante la celebración del Domingo de Ramos en Roma presidida por el Papa Juan Pablo II, la Cruz de la Juventud a un grupo de jóvenes alemanes que serán los anfitriones de la próxima JMJ a realizarse el 2005 en Colonia. La delegación canadiense consta de 36 personas, incluyendo al Arzobispo de Toronto, Cardenal Aloysius Ambrozic; el Obispo de Saint Hyacinthe en Québec, Mons. Francois Lapierre; y el Padre Thomas Rosica, Director Nacional y Jefe Ejecutivo de la JMJ 2002. Asimismo, estarán presentes varios miembros de la JMJ 2002 como David Langley de la Comisión de Tránsito de Toronto; Sebastián Lacroix, joven que coordinó la peregrinación de la Cruz de los jóvenes por todo Canadá; April Mullen, joven que protagonizó el papel de la Verónica en el histórico camino de la cruz realizado por la calles del centro de Toronto; y Wade Kohoko, joven católico de las primeras comunidades nacionales Algonquin de la diócesis de Pembroke. Antes de la ceremonia con el Santo Padre, el Cardenal Ambrozic, Mons. Lapierre y el Padre Rosica participarán de un simposio internacional de tres días de la JMJ, organizado por el Vaticano. Refiriéndose a la significativa presencia de la delegación canadiense en! Roma para la celebración de Domingo de Ramos, el P. Rosica afirmó que las varias actividades preparatorias en Roma, culminando en la liturgia del Domingo de Ramos y la XVIII Jornada Mundial de la Juventud con el Santo Padre, permitirá que expresemos formalmente nuestra gratitud al Papa por el regalo de la JMJ 2002 y entregar a la Iglesia alemana la Cruz de los jóvenes. Esta Cruz es el embajador más importante de la JMJ para nuestro país y para los millones de vidas que ha tocado. Mientras nosotros estamos tristes al verla ir a la Iglesia Alemana, estamos profundamente agradecidos por lo que significó para la Iglesia y el pueblo canadiense, agregó el sacerdote. La Misa del Domingo de Ramos es la culminación de tres días de solemnes actividades en las calles de Roma y en el Vaticano que marcan formalmente la conclusión de la Jornada Mundial de la Juventud 2002 en Canadá. |
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| Preparan programa de
próxima Jornada Mundial de la Juventud VATICANO, 03 Apr. 03 (ACI).- Como una iniciativa del Pontificio Consejo para los Laicos, más de 230 responsables de pastoral juvenil procedentes de 80 países y miembros de alrededor de 50 movimientos eclesiales se reunirán del 10 al 13 de abril en Roma para una conferencia internacional sobre las Jornadas Mundiales de la Juventud. En un comunicado oficial, el Pontificio Consejo para los Laicos anunció que la conferencia tiene diversos objetivos: recoger, durante la primera jornada, las experiencias y reflexiones sobre la Jornada Mundial de Toronto 2002, tanto desde el punto de vista logístico como del pastoral. Asimismo, iniciar, en la segunda jornada, el itinerario de preparación espiritual hacia el próximo Encuentro Mundial, previ! sto dentro de dos años en Colonia; y finalmente, promover, a lo largo de la tercera y última jornada, una reflexión común sobre los numerosos retos y prioridades a las que debe responder la pastoral juvenil en el mundo de hoy. En estas jornadas tomarán parte representantes de las Conferencias episcopales de Canadá y de Alemania. Los participantes en esta conferencia se unirán a los jóvenes de la diócesis de Roma en el encuentro con el Papa Juan Pablo II que tendrá lugar en la Plaza de San Pedro durante la tarde del jueves 10 de abril, como parte de los actos de la XVIII Jornada Mundial de la Juventud. El sábado 12 de abril, por la tarde, participarán en la vigilia de oración organizada por el Centro Internacional Juvenil San Lorenzo, para celebrar el XX aniversario de su fundación. Los 230 delegados, junto con los jóvenes de Roma, asistirán a la Misa del Domingo de Ramos celebrada por el Santo Padre en la Plaza de San Pedro, coincidiendo con la XVIII Jornada Mundial de la Juventud, cuyo tema es Aquí tienes a tu madre. Al final, los jóvenes de Canadá entregarán a los procedentes de Alemania la Cruz del Año Santo. Por su parte, el mismo sábado 12 de abril el Pontificio Consejo para los Laicos dará una rueda de prensa en la Domus Mariae para informar sobre los temas que se han debatido los días anteriores. Tomarán parte entre otros el Cardenal Francis Stafford, presidente de ese dicasterio; Cardenal Joachim Meisner, Arzobispo de Colonia y el Cardenal Karl Lehmann, Obispo de Mainz y presidente de la Conferencia Episcopal de Alemania. Participarán también los obispos Stanislaw Rylko, secretario del Consejo para los Laicos, y Franz-Josef Bode, de Osnabrück (Alemania), presidente de la Comisión Episcopal para los Jóvenes.
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| El Domingo de Ramos 2003, en presencia del Papa Juan Pablo II en el Vaticano, y junto con varios miembros del Camino de la Cruz, y de una delegación de la gente joven de Canadá, se entregará la Cruz a la Iglesia en Alemania, anfitriones de la próxima WYD en agosto de 2005. Esto marcará formalmente el cierre la Oficina de WYD 2002 en Toronto. | ||
| Con ocasión de la
Jornada Mundial de la Juventud, el Papa pide a los jóvenes rezar el Rosario VATICANO, 11 Mar. 03 (aci).- La Santa Sede dio a conocer este martes el mensaje del Papa Juan Pablo II para la XVIII Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en todas las diócesis del mundo el Domingo de Ramos 2003. El tema elegido Aquí tienes a tu madre, está ligado al Año del Rosario proclamado por el Papa el 16 de octubre 2002. El Santo Padre anunció también los temas de la XIX Jornada Mundial de la Juventud en 2004: "Queremos ver a Jesús"; y para la XX Jornada Mundial de la Juventud, que se celebrará en Colonia (Alemania) en 2005: Hemos venido a adorarlo. Antes de morir -escribe el Papa- Jesús ofrece al apóstol Juan su don más precioso: su madre, María. Son las últimas palabras del Redentor, que asumen por tanto un carácter solemne y constituyen su testamento espiritual. (...) María, Madre de Dios desde el primer instante de la Encarnación, se convierte en madre de los hombres en los últimos momentos de la vida de su hijo Jesús. Juan Pablo II recuerda a los jóvenes que no están nunca solos y que pueden dirigirse a María cuando experimentan la soledad, los fracasos y desilusiones de la vida personal; la dificultad de incorporarse al mundo de los adultos y a la vida profesional; las separaciones y lutos en la familia; la violencia de la guerra y la muerte de los inocentes. El Papa recuerda a los jóvenes su lema Totus Tuus y dice: He experimentado constantemente en mi vida la presencia amorosa y eficaz de la Madre del Señor. Juan Pablo II invita a los jóvenes a ser cristianos siempre y en todo lugar porque el cristianismo no es una opinión. ¡Es Cristo! Es una persona, está vivo. Después, el Papa les invita a conocer y a amar a Cristo por medio de María y rezando el santo Rosario. No os avergoncéis de rezar el Rosario solos, mientras vais a la escuela, a la universidad o al trabajo, por la calle, en los medios de transporte; acostumbraros a rezarlo entre vosotros, en vuestros grupos, movimientos y asociaciones; no dudéis en proponer que se rece en casa. Solo Jesús conoce vuestros corazones y vuestros deseos más profundos -concluye el Papa-. La humanidad necesita imperiosamente el testimonio de jóvenes libres y valientes que se atrevan a ir contracorriente y a proclamar con fuerza y entusiasmo la propia fe en Dios, Señor y Salvador. |
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| «Danke
Kanada!» Los jóvenes alemanes preparan las JMJ de 2005 Colonia prepara ya la edición de 2005 TORONTO, 29 julio 2002 (ZENIT.org).- «Un premio y un desafío»: así define la designación de Colonia como sede de las próximas Jornadas Mundiales de la Juventud (JMJ) el cardenal Karl Lehmann, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana y obispo de Maguncia. «Dar la bienvenida a los jóvenes del mundo en Alemana, igual que hemos sido acogidos en Canadá, representa una gran responsabilidad para la Iglesia católica alemana. Agradezco al Santo Padre su confianza y a los canadienses su acogida», declaró el domingo en Toronto el cardenal Lehmann. Como en Canadá, los jóvenes serán alojados por las familias de las diócesis alemanas algunos días antes del encuentro propiamente dicho, previsto entre el 16 y el 21 de agosto de 2005. Por su parte, el cardenal Joachim Meisner, arzobispo de la diócesis que acogerá las próximas JMJ, explica que, al igual que en Canadá, lo importante no será la organización del acontecimiento, sino el mensaje que se dejará a los jóvenes. El presidente de la comisión juvenil de la Conferencia Episcopal alemana --uno de los responsables de la organización de la XX Jornada Mundial de la Juventud --, monseñor Franz-Josef Bode, observa: «Hemos sido exploradores que han aprendido muchas cosas buenas que llevamos con nosotros». Los 6.000 jóvenes procedentes de Alemania --acompañados por diez obispos-- que han participado en las JMJ en Toronto han reunido impresiones y experiencias que utilizarán en la preparación de Colonia 2005. La edición alemana ha sido aplazada un año (normalmente se celebran a nivel mundial cada dos años) para celebrar los veinte años de las JMJ. Estos tres años servirán además para impulsar la pastoral juvenil en la Iglesia católica en Alemania. El próximo año, en el domingo de Ramos, en Roma, los jóvenes canadienses entregarán la Cruz de las JMJ a los alemanes, que la llevarán después a su país para que recorra las diócesis |
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| Colonia
(Alemania), sede de las Jornadas Mundiales de la Juventud en 2005 TORONTO, 28 julio 2002 (ZENIT.org).- Juan Pablo II anunció oficialmente que las próximas Jornadas Mundiales de la Juventud se celebrarán en el año 2005 en la ciudad alemana de Colonia. «Como peregrinos, vuestro camino espiritual a Colonia comienza hoy. ¡Cristo os espera allí para la XX Jornada Mundial de la Juventud! », afirmó el Papa al terminar la eucaristía conclusiva de la edición de esta Jornada celebrada en Toronto. Las Jornadas Mundiales de la Juventud se celebran normalmente a nivel mundial cada dos años. Sin embargo, el Santo Padre ha preferido que el encuentro de Alemania sea precedido por tres años de preparación con el objetivo de que cuente con una mayor preparación sobre el terreno de manera que pueda dar los frutos espirituales deseados en los jóvenes. A este período de preparación, el pontífice le bautizó con el nombre de «peregrinación en la fe». Juan Pablo II agradeció al mismo tiempo la extraordinaria labor desempeñada por la Iglesia católica y las autoridades canadienses a todos los niveles para acoger las Jornadas de Toronto, que concluyeron con la participación en la eucaristía de 800.000 personas. En la tarde de este domingo, el pontífice quiso reunirse en la casa de las Hermanas de San José en Toronto con los miembros del Comité organizativo para estrechar su mano y agradecerles su trabajo, así como con un grupo de jóvenes aborígenes canadienses. |